Plantillas para los pies…¿para qué os quiero?

Plantillas de silicona - cc209

Aunque la conocida expresión “pies, ¿para qué os quiero?” en una forma jocosa de relatar una huida rápida, nosotros al parafrasearla no queremos decir que las plantillas para los pies solo sirvan para correr (aunque también sea cierto). Nada más lejos de la realidad. Sólo hace falta echar un vistazo a cualquier expositor de plantillas que encontremos en la farmacia para ver la cantidad y variedad de opciones entre las que elegir.

Y es que el pié humano (junto con el tobillo) es una compleja estructura mecánica que contiene 26 huesos, 33 articulaciones, y más de 100 músculos, ligamentos y tendones. Todo ello sustenta el peso del cuerpo y nos permite movernos. Creemos que semejante tarea merece más atención y cuidado, siendo el uso de plantillas una buena forma de empezar a hacerlo.

Para algunas patologías del pie es recomendable hacer un estudio de la pisada y se recomiendan plantillas personalizadas. Pero para otros problemas más comunes se pueden usar plantillas preformadas que ayudan a corregir ciertas patologías o aliviar algunos de sus síntomas. Es el caso de la metatarsalgia; de la fascitis plantar; del pie cavo; del pie plano; del pie varo/valgo; del pie diabético; de la artrosis; de la artritis; de la gota, y de la hiperhidrosis.

Las plantillas cubren diferentes necesidades en función de qué se busque tratar o qué síntomas aliviar. Por ello, puedes encontrar:

  • Plantillas confort, que proporcionan alivio y bienestar, evitando el cansancio al permanecer de pie largo tiempo o debido a la marcha prolongada. También evitan durezas, dolor y ardor en la planta del pie.
  • Plantillas anti-impacto, que absorben los impactos del pie al caminar y consiguen una mejor distribución de las presiones.
  • Plantillas para prevención y tratamiento, que proporcionan alivio evitando la presión y el impacto del talón y los metatarsos. Amortiguan los puntos de carga durante la marcha y en posición estática. Absorben las fuerzas del impacto del pie al caminar y con su uso regular alivian los dolores en ligamentos y músculos de pies, piernas y caderas.

Además de tener en cuenta el problema del pie que se quiere corregir con el uso de plantillas terapéuticas, hay que elegir bien el material del que están fabricadas, pues esto también influye en su utilidad. Es posible elegir entre plantillas de silicona o gel y, para la hiperhidrosis (o sudoración excesiva) de carbón activado.

Tanto si quieres aliviar molestias y dolores, como si quieres prevenir lesiones, acabar con el mal olor o, simplemente, ir más cómodo, las plantillas para los pies son una gran solución. Para saber qué tipo y qué material es el más adecuado para tu problema específico consulta con un profesional sanitario. La salud de tus pies te lo agradecerá.

Para  conocer las plantillas que PRIM pone a tu disposición bajo la marca Comforsil en cualquier farmacia pincha aquí.