Consejos para que no te pique una medusa

Si hay un animal marino con mala fama ese es, sin duda, la medusa. Y es que sus dolorosas picaduras hacen a las medusas merecedoras de tan nefasta reputación.

Al contrario de lo que se suele pensar las medusas no atacan, sino que pican como mecanismo de defensa cuando entran en contacto con un cuerpo extraño o por cambios bruscos de temperatura o salinidad en el agua. Ante cualquiera de estas situaciones los tentáculos de las medusas, que tienen miles de células urticantes, disparan un veneno (cnidocisto) desde el interior de la célula como un dardo cargado de potentes toxinas. Si el veneno se inyecta en la piel produce dolor, sarpullidos y enrojecimiento.

Con la llegada del buen tiempo es casi inevitable pensar en ir a la playa y nadie quiere que una posible picadura de medusa le amargue un fantástico baño en el mar. Es posible evitar que nos pique una medusa y no hace falta tomar precauciones drásticas como cambiar la costa por la montaña. Por eso, aquí te damos algunos consejos.

Atención a las banderas de playa

No solo podemos encontrarnos con una bandera amarilla o roja por las condiciones climatológicas, sino que también pueden ondear estas banderas si las autoridades de la zona detectan una alta presencia de medusas u otros riesgos para el baño. De hecho, en algunas playas ya cuentan con una bandera específica que alerta del riesgo de presencia de medusas.

Conocer los factores que atraen a las medusas a la orilla

Las corrientes y los vientos fuertes, así como la escasez de lluvias (que aumenta la salinidad del agua) hacen más probable que estos animales lleguen a zonas de baño. De hecho, aunque estén alejadas de la orilla, el oleaje puede romper sus tentáculos (que siguen siendo peligrosos) y acercarlos a los bañistas. Eso sí, no siempre que se dan estas condiciones meteorológicas encontrarás medusas en la playa.

No tocar las medusas…aunque parezcan muertas

Muchas veces las medusas quedan en la arena de la playa dando la sensación de estar muertas y ser inofensivas. Nada más lejos de la realidad. Sus tentáculos todavía pueden picar. En este caso lo mejor es avisar a alguna autoridad de la zona que retire de forma segura el animal. Además, hay que evitar que otras personas toquen la medusa, especialmente los niños, a quienes la curiosidad puede jugar una mala pasada.

No moverse bruscamente en el agua

La primera reacción al ver a una medusa en el agua junto a nosotros es asustarnos y salir precipitadamente del agua. Pero aunque sea difícil lo mejor es hacerlo en calma, sin movimientos bruscos que puedan atraer los tentáculos. La mayor parte de las especies mediterráneas no son peligrosas, así que tranquilo.

Bañarse con ropa

Las medusas normalmente sólo representan una amenaza para la piel desnuda, por lo que bañarse vestido puede evitar picaduras. Esta opción es la mejor para profesionales o aficionados a diferentes disciplinas acuáticas, que utilizan trajes de neopreno u otros específicos para que las medusas no les piquen. Pero para quienes quieren disfrutar de un día de playa esta no es, desde luego, la mejor opción.

Usar protector solar antimedusas

Aunque parezca increíble existe un tipo de crema de protección solar que, además de filtrar las radiaciones UVA/UVB del sol, está diseñada para evitar la picadura de medusas. Safe Sea incorpora una sustancia exclusiva que actúa como inhibidora del mecanismo de defensa de la medusa, evitando que sus tentáculos se estimulen al entrar en contacto con la piel humana.