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Piojos: ese pequeño quebradero de cabeza

Piojos: ese pequeño quebradero de cabeza
25 julio, 2017 Hernán Díaz
Piojos. Community Hygiene Concern, Joanna Ibarra

Pocos bichos provocan tanta preocupación, especialmente entre los padres… sí, estamos hablando de los piojos. Esos pequeños insectos de unos 2 milímetros de tamaño traen de cabeza a miles de padres cada año en nuestro país. Pero ¿sabes exactamente cómo actúan los piojos? Hoy hacemos un repaso a su “modus operandi” y, de paso, desmontamos algún mito sobre ellos.

Los piojos, al contrario de lo que popularmente se piensa, no se sienten atraídos ni proliferan más en ambientes poco higiénicos. De hecho, los expertos apuntan a que en realidad tienen preferencia por los cabellos limpios y lisos, sin importarles demasiado la longitud del pelo.

La forma que tienen de llegar a la cabeza es sencilla: a través de otra. Los piojos no tienen alas y tampoco pueden saltar. Eso sí, corren que se las pelan cuando hay dos cabezas juntas o cuando se ha usado algún adorno u objeto para la cabeza (tipo diadema, gorro o peine), para poder llegar a un nuevo cabello e infestarlo con sus huevos (más conocidos como liendres).

Precisamente por ser esta su forma de expandirse, los piojos suelen ser más frecuentes en niños que en adultos (aunque nosotros tampoco nos libramos) ya que la manera en que se relacionan conlleva un contacto más frecuente y prolongado entre sus cabezas que en los adultos. Y por eso también es en las guarderías, colegios o campamentos, donde más riesgo hay de que tus hijos cojan piojos, porque son ambientes donde hay más niños juntos y durante mucho más tiempo. Con la vuelta al cole en septiembre parece que comienza la “temporada de piojos”, pero nada más lejos de eso. La pediculosis se puede producir durante todo el año.

Los piojos sólo pueden vivir un par de días fuera del cuero cabelludo humano, pues necesitan extraer nuestra sangre para alimentarse. Y aunque la picadura mediante la que chupan la sangre es indolora, la saliva de los piojos tiene un toxina muy irritante que es la responsable de ese picor insoportable que asociamos habitualmente a la pediculosis.

Aunque sea obvio hay que intentar no rascarse la cabeza cuando se tienen piojos (sí, lo sabemos, misión casi imposible), pero es para conseguir un bien mayor o, al menos, para evitar otras complicaciones, como una infección bacteriana. Lo más importante es recurrir al tratamiento cuanto antes para atajar el problema y acabar con los piojos y las liendres cuanto antes.

En PRIM Farma contamos con una solución para tratar la pediculosis y aunque más adelante hablaremos de ellas hoy os dejamos un enlace a nuestro peine eléctrico antipiojos (Caremax) por si sentís curiosidad.