«Crioterapia casera» contra las verrugas
Las verrugas o papilomas, lesiones sobreelevadas del color de la piel y superficie verrugosa, son tan comunes que relacionarlas con la crioterapia puede parecer raro para quienes no conocen las ventajas que el frío ofrece para combatirlas. El tratamiento con frío o bajas temperaturas viene utilizándose ya desde hace años por los dermatólogos para acabar con las verrugas mediante congelación. Para ello, se aplica sobre el papiloma nitrógeno líquido a una temperatura de -196° C.
Inspirándose en este método se han desarrollado también tratamientos de “crioterapia casera” para acabar con las verrugas. Nos referimos a los productos de congelación de verrugas o papilomas disponibles en farmacias, como Carnation de PRIM, y que no contienen nitrógeno líquido, sino una mezcla de dimetiléter y propano que congela la verruga o papiloma a una temperatura aproximada de -57ºC.
Siempre contando con el diagnóstico previo de un especialista médico -ya que no todos los tipos de verrugas responden igual al tratamiento con frío- puedes encontrar en tu farmacia más cercana este spray que congela las verrugas o papilomas de manera fácil, rápida y efectiva.
Normalmente una aplicación es suficiente para acabar con la verruga, aunque en las de mayor tamaño o más resistentes pueden precisarse varias. Además, hay que tener en cuenta que esta no desaparece inmediatamente tras usar el producto, sino que la congelación separa lentamente la piel y se suele formar una ampolla. El tejido muerto cae aproximadamente entre los 10 y los 14 días desde la aplicación y si se ha aplicado con cuidado y siguiendo todas las instrucciones no dejará cicatriz ni marca.
Poder tratar en casa algunos tipos de verrugas es una ventaja, pero hay que contemplar algunas cuestiones importantes, como que en el momento de la congelación se puede sentir cierto dolor, que remitirá en seguida. Además, este tipo de sprays solo se deben utilizar en adultos y en niños mayores de 4 años. Aunque congelen a una temperatura superior a la que lo haría el nitrógeno líquido, hay que tener cuidado en la manipulación del producto una vez abierto, así como controlar bien los tiempos de aplicación indicados en el prospecto.



