Preguntas y respuestas para elegir la silla de ruedas adecuada
Si tú o un familiar necesitáis una silla de ruedas por primera vez o habéis utilizado una “heredada” y es la primera vez que hacéis frente a su compra puede que os preguntéis cuáles son las claves para elegir la silla de ruedas más adecuada. No se trata de un objeto banal, sino de una ayuda técnica fundamental en el día a día para personas con movilidad reducida o inmovilidad de los miembros inferiores. Por eso, hay que estar 100% seguro del modelo elegido antes de su adquisición.
Hay varias cuestiones a tener en cuenta para saber si una silla de ruedas será la ideal para la persona y situación en que se va a usar. Se trata de que la silla se adapte a quién la va a utilizar y no que el usuario se tenga que adaptar a la silla de ruedas. Teniendo claras las respuestas a las siguientes preguntas será fácil hacer una buena elección:
¿Quién va a utilizar la silla de ruedas?
No es lo mismo que sea un niño, un adulto o un anciano. Las dimensiones de la silla de ruedas deben adecuarse a la persona que la va a utilizar. Una silla demasiado grande o demasiado pequeña puede ocasionar problemas de salud a largo plazo, además de la incomodidad diaria. Por eso, hay que saber cuáles son las dimensiones recomendadas respecto al asiento, el respaldo, los reposabrazos y reposapiés.
¿Qué autonomía tiene el usuario?
Si la persona que necesita la silla de ruedas no puede maniobrar sola y necesita ayuda la silla debe contar con mangos de empuje adecuados para que el acompañante pueda empujar y maniobrar. En caso de que sea capaz de autopropulsarse y realizar las transferencias de forma autónoma desde la silla lo que debe tener en cuenta es que el asiento esté a la altura de la cama y del inodoro (unos 50 cm del asiento al suelo) y los reposabrazos deben ser desmontables o abatibles
¿De qué materiales están hechas?
En la fabricación de las sillas de ruedas se utilizan, sobre todo, el acero o el aluminio. Las sillas de ruedas de acero son resistentes, más pesadas pero mucho más económicas que las de aluminio. Además, hay sillas de carbo-titanio, que combinan ligereza y resistencia pero que tienen un precio muy elevado y se recomiendan para personas muy activas (como deportistas).
¿Dónde se va a usar la silla de ruedas?
Según en qué lugares se vaya a utilizar la silla de ruedas habitualmente, se recomienda que esta tenga unas características u otras:
- En exterior: si sobre todo el uso será fuera de casa se necesitan ruedas neumáticas o semi neumáticas pues amortiguan mejor. En cuanto al tamaño es mejor que la rueda trasera sea grande para superar con más facilidad los obstáculos del terreno.
- En interior: si la silla de ruedas se va a usar en casa la mayor parte del tiempo esta deber ser de un tamaño que permita moverse por el domicilio cómodamente. En este caso se recomienda que la silla de ruedas tenga ruedas macizas ya que no se pinchan y que las ruedas sean pequeñas, ya que son más estrechas, no incorporan el aro exterior y permiten radios de giro menores.
- Uso mixto: hay que buscar el equilibrio entre unas medidas de silla que permitan sortear los muebles y a la vez desplazarse cómodamente por el exterior.
¿Rígida o plegable?
Las sillas de ruedas pueden tener un armazón rígido o plegable. El primero es más ligero y fácil de propulsar al aprovechar mejor la energía, pero es más voluminoso para transportar o almacenar la silla. En el segundo tipo la silla cuenta con un sistema de plegado que hace la silla más compacta y fácil de transportar y almacenar, aunque pesan más que las sillas rígidas.
¿Permite añadir “extras” ahora o en un futuro?
Bien porque se quiera hacer más cómoda y funcional la silla de ruedas o bien porque la utilice una personas con una enfermedad degenerativa, lo cierto es que en muchas ocasiones hay que añadir accesorios o modificar componentes de la silla de ruedas.
Es importante saber si en el modelo escogido pueden utilizarse, por ejemplo, reposacabezas, sujeciones, soportes para goteros o bastones, porta bombonas de oxígeno, porta bolsos y mochilas, etcétera.
¿Qué aspectos de seguridad hay que valorar?
Es fundamental que la silla de ruedas escogida sea estable ante el riesgo de vuelco en pendientes, curvas o desniveles y soporte el peso del usuario (comprobar siempre el máximo indicado por el fabricante) y en caso de personas con peso elevado (más de 100 kg) hay que cerciorarse de que el chasis está reforzado.
¿Tiene un buen servicio técnico?
Siempre hay que probar la silla de ruedas en el punto de venta antes de comprarla y verificar el periodo de garantía, que cuenta con el marcado CE y que se nos hace entrega de un libro de instrucciones y de mantenimiento, así como de la ficha técnica. Aún así a veces surgen problemas posteriores que obligan a recurrir al servicio posventa. En el caso de estas ayudas técnicas es fundamental saber el tiempo estimado de reparación o si ceden otra silla de ruedas durante el tiempo del arreglo.



